¿Sabes si necesitas contar con un especialista en branding o si te basta con un diseñador?

Durante los 10 años ejerciendo como directora creativa en mi estudio de diseño he recibido a muchos empresarios y empresarias, algunos solo necesitaban a un buen diseñador y otros, aunque venían con un encargo de diseño, necesitaban recibir antes una consultoría de marca (ahí la semilla del servicio que doy ahora).

¿Cómo sabía quien sí y quien no? Muy fácil: para diseñar y comunicar un negocio necesito profundizar y conocer con claridad cómo es el proyecto, qué lo diferencia de los demás, a quien quiere gustarle, como se quieren hacer las cosas, qué comportamientos va a tener su gente y, por ende, su marca.

Cuando un empresario/a se dirige a un diseñador o agencia, su negocio suele estar ya planteado y encarrilado y estos temas ya deberían estar definidos, aún así es muy frecuente no haber parado antes a pensarlos con detenimiento debido a las muchas otras cosas que hay que hacer antes de arrancar, y haber dejado atrás la marca sin caer en que con ella se deja atrás el alma del proyecto.

Solos o acompañados

Respondiendo a la cuestión, los emprendedores/as que no sabían transmitirme con claridad estos temas agradecieron muchísimo tener una sesión de branding antes de invertir en diseño y, a veces, hasta cambiaron y afinaron detalles del negocio porque, como dijo Séneca, “no hay viento favorable para el que no sabe dónde va”.

Las que hay que hacerse son preguntas relativamente fáciles, pero al responderlas de forma solitaria podemos caer en respuestas demasiado genéricas y hasta en el autoengaño.

Un aproche superficial nos hace caer, por ejemplo, en apuntarnos los mismos valores de siempre y no ir a fondo en descubrir cuales son los que realmente importan para nosotros y podemos cumplir de verdad. Y apunto que no siempre éstos deben ser públicos, pueden ser internos, pero sí deben ser conocidos por el equipo directivo para ser tenidos en cuenta en las tomas de decisiones.

Con la personalidad de marca también pasa que no es nada fácil definir los rasgos comportamentales de nuestro propio proyecto, es más fácil que lo vea alguien externo.

Cuando el negocio ya tiene recorrido

Aún tratándose de un negocio ya arrancado y con un una marca posicionada, nunca está demás hacerse de nuevo estas preguntas y revisar si las respuestas han cambiado durante los últimos años. De paso validar si la comunicación y comportamiento reales de la marca están reflejando bien su esencia o si hay que ajustar algo.

En conclusión

Respondiendo a la pregunta inicial, un consultor de branding te “obliga” a hacer la tarea a fondo sin dejarte nada. Las metodologías para hacerlo son variadas, las que uso yo hacen el proceso ligero y permiten que las respuestas sean realmente tuyas, es decir que me aseguro que la base de tu marca la definas tú y no el consultor (quien solo debe guiarte hasta saberlo todo) ni el diseñador (quien solo debe representar visualmente tus respuestas).

Entonces, ¿Tienes claro qué personalidad tiene tu empresa/marca? ¿Qué valores no sacrificarías por vender más? ¿Qué es realmente importante para ti en el proyecto empresarial que has montado? Si no has ahondado aún en estos temas, quizás seas de los que necesitan acompañamiento.